El Tragadero

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“El tragadero” simplicidad y agilidad en el software

 

El Tragadero es una panadería familiar de origen Antioqueño. Su origen se remonta a los años 80‘s, época en la cual el centro de la ciudad de Medellín estaba afrontando una crisis económica debido al boom de los centros comerciales en los nuevos barrios de la ciudad como El Poblado. Las grandes marcas habían empezado a migrar hacia allá, dejando el centro de la ciudad inactivo comercialmente.

Donde muchos veían un problema, otros vieron una oportunidad; Doña María Gaviria, dueña y fundadora de esta tradicional marca antioqueña y su hijo Felipe Ceballos Gaviria nos concedieron la siguiente entrevista en donde relatan una breve reseña de su negocio y la experiencia en los últimos tiempos con ICG.

ICG: ¿Cómo surgió la idea del negocio?

Doña María Gaviria: con la crisis que estaba pasando el centro de la ciudad vislumbramos un negocio en el que pudiéramos vender productos de calidad a precios bajos, empezamos vendiendo todo a $ 250.  El enfoque del negocio no ha cambiado, sin embargo con el pasar de los años hemos venido innovado en tecnología, servicio al cliente, desarrollo de productos y proceso.

ICG: ¿Por qué decidieron llamarse el tragadero?

M.G: En el transcurso de los 35 años que llevamos en el mercado hemos tenido varios negocios con nombres diferente. En 1996 decidimos formar la imagen corporativa de la empresa, para ello hicimos un sondeo entre las marcas que teníamos en ese momento y nos decidimos por “El tragadero” por qué fue el nombre que más impacto en el mercado, se posiciono con facilidad en la mente de los consumidores al reflejar la cultura paisa.

ICG: ¿Cómo ha sido el proceso de expansión?

M.G: Desde nuestros inicios nos hemos concentrado en el centro de la ciudad. El tipo de productos que ofrecemos es ideal para el público que lo transita, además, las obligaciones del día a día hacen que haya mayor aglomeración de personas evitando esfuerzos y recursos con aspectos de fidelización de clientes.

A raíz de la necesidad de atender tanto público en diferentes zonas del centro, paulatinamente  fuimos abriendo más puntos de venta, actualmente contamos con 10.  Cuando iniciamos con todo a 250 teníamos más de 200 empleados directos, en este momento somos más o menos 70 empleados porque la inversión en tecnología ha hecho que la necesidad de la mano de obra disminuya considerablemente.

ICG: ¿Cuáles son sus planes próximos y futuros?

M.G: Nosotros también tenemos una plata de producción llamada “Maseli” en ella vendemos productos terminados crudos ultra-congelados, desde allí surtimos nuestros propios puntos de venta y a otros clientes de la cuidad y el país. En el momento estamos integrando la planta con los puntos de venta, configurando así, nuestro modelo de negocio para tener mayor control y conocimiento del mismo.

Por otro lado tener una planta de producción propia nos permite asegurar la calidad de nuestros productos para satisfacer un público más exigente. A futuro tenemos en mente expandirnos hacia otros lugares de la ciudad, aún no hemos evaluado los posibles lugares porque estamos enfocando todos nuestros esfuerzos en la consolidación de los negocios actuales y la planta de producción.

ICG: ¿Qué los llevo a buscar un software?

Felipe Ceballos Gaviria: La necesidad de un mayor control sobre los puntos de venta nos llevó a tomar la decisión de buscar un sistema que nos permitiera sistematizar los procesos para tener un mayor control sobre los mismos.

ICG: ¿Cómo fue el proceso de búsqueda de una herramienta que los ayudara a gestionar todos los puntos de venta?

F.C.G: Anteriormente todo era manual, esto hacia que los procesos fueran más difíciles de controlar tanto en los puntos de venta como en la planta. Necesitábamos un sistema que nos proporcionara información inmediata de la situación de cada punto de venta y por supuesto, que nos ayudara a simplificar los procesos.

Con la registradora que teníamos nos tocaba ir a cada punto de venta para conocer el estado de las ventas o cualquier otra información que necesitáramos, interfiriendo muchas veces en nuestra vida personal. Estábamos buscando un software que nos permitiera conocer el estado de cada punto de venta desde cualquier lugar, permitiéndonos prever de manera más efectiva el volumen de ventas en cada hora del día o por las condiciones climáticas del mismo, aspecto fundamental de nuestro negocio, ya que nuestra promesa de valor es entregar productos frescos a cualquier hora del día.

Tuvimos la oportunidad de evaluar varias alternativas en software para la gestión de puntos de venta, pero la herramienta más completas que encontramos fue ICG.

ICG: ¿Qué aspecto era fundamental para ustedes para tomar la decisión de elegir uno u otro software?

F.C.G: Una de la condiciones más claras que teníamos antes de adquirir un software era que necesitábamos que este fuera muy sencillo de manejar, casi que elemental. Los empleados que tenemos en los puntos de venta no tenían conocimientos en sistemas y su nivel de educación no es muy alto, nunca habían trabajado con algo diferente a una máquina registradora.

Por otro lado nosotros vendemos productos de muy alta rotación y la agilidad que habían obtenido los empleados con el manejo de la caja registradora no podía perderse con el nuevo software, por eso era tan importante que fuera súper ágil y elemental a la hora de hacer el registro de la venta.

Esta fue una de las principales ventajas que encontramos en ICG, su proceso de facturación es muy sencillo, el personal solo debía presionar la imagen del producto que se va a vender, luego darle en el total y listo. Con otros programas que nos encontramos había que dar muchas vueltas para ejecutar una venta.

ICG: ¿Porque se decidieron por ICG?

F.C.G: además de que el sistema debía ser muy sencillo, nuestra promesa de valor como lo mencionamos anteriormente es entregar productos de calidad y frescos, ello requiere de una alta rotación en los productos. Necesitamos conocer la estacionalidad de los mismos según la hora del día y las condiciones climáticas que se estén presentando, aspecto fundamental de nuestro negocio.

ICG reunía todos los elementos que estábamos buscando para gestionar nuestros puntos de venta. Además de que nos permitía manejar la fábrica integrándola a los puntos de venta, para tener un mejor control de toda la operación. También recibimos buenas referencias del software, dándonos mayor tranquilidad sobre el mismo.

ICG: ¿Cómo ha sido el proceso de capacitación de los empleados?

F.C.G: El proceso de capacitación de los empleados ha sido muy sencillo, pues es una herramienta bastante simple y práctica. Uno de los principales temores era que los vendedores no lograran obtener la suficiente agilidad que habían perfeccionado con la caja registradora, pero las especificaciones mismas del software y conocimiento del producto hicieron que esto no pasara. A los dos días ya eran igual de agiles que con la registradora y están muy contentos con este cambio.

ICG: ¿Ustedes encuentran la aplicación segura y confiable?

F.C.G: tanto la estabilidad en los proceso de ICG, como el personal de la empresa nos han dado mucha confiabilidad en el software. El hecho de que si se nos cae la conexión a internet podamos seguir facturando con normalidad nos genera mucha tranquilidad, pues la información no se nos pierde y la operación del negocio puede continuar con toda normalidad. Además los diferentes permisos por cada tipo de usuario nos han permitido tener un mayor control sobre el negocio. Estamos altamente seguros que adquirir ICG fue nuestra mejor decisión.

ICG: ¿Cómo fue ese proceso de pasar de una máquina registradora a un software para puntos de venta?

F.C.G: En los puntos de venta hubo una angustia colectiva por el manejo del software, los vendedores tenían miedo porque se iban a enfrentar con algo que nunca habían visto, inclusive había personas que nunca habían manejado un computador. Después del acompañamiento que les hicimos en la capacitación del manejo del software se tranquilizaron un poco, y a los pocos días nos decían que habían pensado que era mucho más difícil, con la registradora se tenían que aprender los códigos de todos los productos, ahora solo debían presionar la imagen correspondiente.

M.G: Hemos sentido incluso, que con el manejo del software algunos empleados han un crecimiento personal y laboral muy grande del cual nos sentimos altamente orgullosos. Ellos nos han manifestado que gracias a ICG ya son capaces de manejar un computador. Esta ha sido una experiencia maravillosa desde que estamos utilizando ICG.

ICG: ¿Cuál ha sido el mayor cambio que han tenido desde que están usando ICG?

M.G: Por el tipo de negocio que tenemos el control en las transacciones es muy necesario, hemos definido límites y permisos por usuario, permitiéndonos tener control pleno sobre el efectivo de cada punto de venta, algo que antes era casi imposible.

Son muchas las funcionalidades del software que permiten tener mayor control sobre las transacciones que se hacen en los puntos de venta, generándonos la tranquilidad de gestionar todos los puntos de venta desde nuestra casa o la oficina. La dificultad del manejo de este tipo de negocios de comida es el manejo del efectivo, con ICG hemos podido lograr el control del mismo.

Algo que ha impactado fuertemente al personal de los puntos de venta y por consiguiente la rentabilidad, es que cada que algún vendedor va a hacer una transacción debe validar su identidad con el huellero, ellos saben que son responsables por esa transacción, lo que ha hecho que sean más precavidos y ordenados.

 

Doña María Gaviria y Felipe Ceballos finalizan la entrevista diciendo “No quisiéramos desaprovechar la oportunidad para exaltar la labor del equipo comercial de ICG. Nuestro asesor es excelente, nos ha acompañado desde que elegimos a ICG como nuestro aliado para la gestión de todos nuestros negocios, siempre esta súper pendiente de nosotros y si tenemos un inconveniente nos lo soluciona a la mayor brevedad posible”.

Para ICG es un orgullo ser parte del crecimiento de una empresa con tradición y del desarrollo personal y laboral de sus colaboradores.